Título
original: The Case of
the Lonely Heiress
Autor:
Erle Stanley Gardner
Editorial:
Molino
Número
de páginas: 224
¿Saga
o autoconclusivo?: Saga
Perry Mason. 31/86.
Año
de publicación: 1981
Sinopsis:
Un cliente encarga a Mason que identifique quién puso un
anuncio personal bastante sospechoso. La anunciante resulta ser Marilyn Marlow,
una joven que, al morir su madre, heredó el dinero que le había dejado un rico
anciano al que cuidaba. Pero antes de que se haga el reparto de los bienes, los
familiares del anciano intentan impugnar el testamento. Cuando Rose Keeling, la
testigo clave en la impugnación del testamento muere, Marilyn es acusada, y
Mason se encarga de su defensa.
Opinión
personal:
¡Hola a todo el mundo! ¿Qué leéis? Hoy os traigo la reseña de
una de las entregas de la saga Perry Mason, escrita
por Erle Stanley Gardner y de la
cual no había leído nada hasta ahora. Se trata de El
caso de la heredera solitaria, libro trigésimo primero de la
serie.
Empezando por la edición, es una de las típicas de la época
en la que se publicó, muy parecida, por ejemplo, a las de Agatha Christie. Sin
embargo, en este caso la portada me parece realmente fea. Acorde, pero fea. No he encontrado una foto de buena calidad de la portada en español, así que he puesto una de la portada original.
En cuanto al estilo, la verdad es que no me ha parecido
destacable ni por bueno ni por malo. Algunas partes se me han hecho algo aburridas, pero me ha
parecido interesante que Gardner crease un protagonista que resuelve crímenes
pero que no es ni un policía ni un detective privado, sino un abogado.
Un abogado que, por lo general, tiene que defender a un cliente al que han
acusado de asesinato: Perry Mason.
La historia, narrada en tercera persona, comienza cuando Robert Caddo va a la oficina de Mason y le contrata para que descubra quién ha puesto un anuncio en su revista. Mason lo hace y se encuentra con que dicha persona es Marilyn Marlow, una heredera de la fortuna de su madre, quien a su vez heredó el dinero de George P. Endicott. Ahora, los hermanos Endicott tratan de impugnar el testamento y de arrebatarle la herencia a Marilyn, quien consigue que Perry Mason, con la ayuda de su secretaria Della Street, le represente.
La historia, narrada en tercera persona, comienza cuando Robert Caddo va a la oficina de Mason y le contrata para que descubra quién ha puesto un anuncio en su revista. Mason lo hace y se encuentra con que dicha persona es Marilyn Marlow, una heredera de la fortuna de su madre, quien a su vez heredó el dinero de George P. Endicott. Ahora, los hermanos Endicott tratan de impugnar el testamento y de arrebatarle la herencia a Marilyn, quien consigue que Perry Mason, con la ayuda de su secretaria Della Street, le represente.
Centrándonos en los personajes, como es habitual hay algunos
que aparecen siempre en la saga: Perry Mason, Della Street, la recepcionista Gertie, el
detective privado Paul Drake… En esta ocasión, también aparecen
otros como Marilyn
Marlow, Robert Caddo o Rose Keeling. Los
más importantes y de los cuales, en mi opinión, merece la pena hablar, son
Perry Mason, Della Street y Marilyn Marlow.
Comenzando por Mason, él es un abogado criminalista que suele arriesgarse bastante por los clientes a los que defiende con la ayuda de su secretaria, amiga e ¿interés romántico? Della Street. Ni la fiscalía ni los policías le tienen especial cariño, pero se ha creado una buena reputación entre los clientes. Como he dicho antes, es un personaje interesante porque no es el típico personaje de novela de misterio.
Della Street es la inseparable compañera de Mason, que suele tener buenas ideas y le ayuda a ganar los casos buscando al verdadero culpable del crimen. Me ha gustado mucho porque creo que le aporta un toque diferente a la historia, como de romance, y junto con Drake, es un personaje que me ha resultado entrañable.
Comenzando por Mason, él es un abogado criminalista que suele arriesgarse bastante por los clientes a los que defiende con la ayuda de su secretaria, amiga e ¿interés romántico? Della Street. Ni la fiscalía ni los policías le tienen especial cariño, pero se ha creado una buena reputación entre los clientes. Como he dicho antes, es un personaje interesante porque no es el típico personaje de novela de misterio.
Della Street es la inseparable compañera de Mason, que suele tener buenas ideas y le ayuda a ganar los casos buscando al verdadero culpable del crimen. Me ha gustado mucho porque creo que le aporta un toque diferente a la historia, como de romance, y junto con Drake, es un personaje que me ha resultado entrañable.
“¿Por qué sus encantos femeninos nunca son tan atrayentes
–inquirió el abogado-, como cuando tiene una buena idea?”
Por último, Marilyn Marlow es la rica heredera que lucha porque no le quiten su herencia, tratando de que los Endicott no logren sobornar a ninguno de los testigos que firmaron el testamento de George. Es el elemento que lo desencadena todo gracias a su anuncio en la revista de Caddo.
Respecto a la trama, sobre todo destacaría el componente de los juicios y
la ley, que me ha gustado mucho y me ha recordado un poco en ese
sentido a Cómo defender a un asesino por
la personalidad de Mason. Además, el final es inesperado, lo cual es un punto a favor puesto que en ningún momento te imaginas cómo van
a salir del embrollo en el que Marilyn les ha metido.
En
resumen, El caso de la heredera solitaria es una novela de
misterio entretenida, con personajes buenos y un desarrollo interesante aunque
algo pesado en ocasiones. La recomiendo, ya que tampoco es muy larga ni excesivamente
densa.
Puntuación:
¿La habéis leído o habéis visto la
serie? ¡Nos leemos!
